Las memorias de Mariah Carey no defraudan: acusa a una diva de egocéntrica, a otra de copiota y se ríe del pelo de un ex novio

Mariah Carey es la reina del meme, de las indirectas y de la Navidad, que para eso le da el pistoletazo de salida cada año cuando se disparan las búsquedas de su All I want is Christmas is you. Por eso esperábamos como agua de mayo sus memorias. Y, para nuestro deleite, no decepcionan. En ‘The meaning of Mariah Carey’ la artista cuenta terribles experiencias de la infancia, las bambalinas de la industria musical, y jugosas anécdotas de celebridades a las que ni siquiera llega a nombrar (aunque se asegura de que sepamos quiénes son).

La infancia de la intérprete fue difícil: se crió en una familia disfuncional y pobre. Su madre, blanca, fue repudiada por sus parientes por casarse con un hombre negro. Había violencia machista y doméstica, drogas, un episodio de proxenetismo y codicia. Cuando cumplió 18 años, Mariah Carey lloró porque aún no tenía un contrato para un disco. Al poco de firmar su primer gran acuerdo en la industria discográfica, su familia intentó internarla para acceder al control de su fortuna: “Me veían como un cajero con peluca” escribe la vocalista y compositora.

A punto de lanzar un disco de caras B, ‘The rarities’, a sus 50 puede presumir de una carrera fulgurante aunque irregular: 15 discos de estudio y más singles colocados en el número 1 que cualquier solista en la historia, como recuerda el New York Times.

Su primer matrimonio, con el todopoderoso Tommy Mottola, presidente de Sony, fue traumático para Carey. Ambos se llevaban más de 20 años y Mottola se obsesionó con controlar cualquier cosa que hacía la artista. Relacionado con el magnate de la música está su primer dardo a una celebrity.

Mariah Carey, la reina del shade

Es legendaria su enemistad con Jennifer López, alguien a quien Mariah Carey ha despreciado públicamente desde que comenzó su carrera. Al parecer, y como cuenta en su libro, la cosa tiene que ver con Mottola y sus intentos de torpedear su carrera después de divorciarse de él en 1998.

A menudo, y a pesar de haber testigos de lo ocurrido, se ha considerado de Mariah Carey estaba exagerando. Ella asegura que en 2001, mientras preparaba su malogrado proyecto ‘Glitter’, Mottola le robó algunas ideas para ponerlas en el segundo y exitosísimo disco de López, ‘JLo’. Pero jamás menciona a la neoyorquina; haciendo honor al meme (en una entrevista preguntaron a Carey sobre López y ella dijo: ‘I don’t know her’, ‘no la conozco’), se refiere a ella como “otra artista de Sony a la que yo no conozco”.

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Una década antes se remonta otra anécdota que Carey cuenta en su libro. En 1992, y durante un programa homenaje a Aretha Franklin, Mariah asegura haber vivido el momento de mayor vergüenza ajena en un escenario. Mientras cantaba junto a la icónica artista y otras divas invitadas (Gloria Stefan, Shania Twain y… Celine Dion) el tema ‘Natural woman’, Carey afirma que Celine Dion (aunque no la llega a nombrar) osó ‘pisar’ a la gran Aretha, intentando cantar por encima de ella. Incluso en la parte final, que incluía un coro gospel. “Para mí fue como blasfemia”.

Sus parejas tampoco se libran de la maravillosa habilidad de Mariah Carey para las indirectas (o para el shade, que dicen en EE.UU.). Rescatamos lo que contaba de Luis Miguel, su novio entre 1998 y 2001: “Cuando le conocí, yo estaba en plan ‘¿quién es este tipo?’. Bebía un montón y llevaba el pelo largo y muy despeinado. Pero una parte de mí estaba intrigada”, desvela la artista, que reconoce que empezó a interesarle el mexicano… “Solo si se arreglaba el pelo primero”.

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