Lucía Bárcena y Marco Juncadella Hohenlohe: el amor entre la influencer y el aristócrata que se forjó en la hípica y rompe con los encorsetados protocolos

Las bodas entre influencers y miembros de la realeza (aunque sea de pasada, como en este caso) debe ser la revisión del amor coplera-torero que tanto triunfaba en la España de la dictadura. Ella, Lucía Bárcena, influencer de profesión y amiga de las más grandes del gremio como María Pombo, María Fernández Rubíes o Paula Argüelles. Él, hijo de Cristina Hohenlohe y el empresario textil José María Juncadella, compagina su trabajo en su empresa de marketing digital con su pasión por la hípica. Pero esta familia deja los protocolos a un lado cuando se trata del amor de sus hijos, como veremos el próximo 5 de junio cuando la hermana de Marco, María Juncadella Hohenlohe, contraiga matrimonio con su novia Carlota Redón en la primera boda gayde una de las dinastías más antiguas de Europa.

Lucía Bárcena cuenta con más de 300.000 seguidores en Instagram y, a pesar de que intentaba por todos los medios preservar la intimidad de su novio, Marco no pudo obviar por más tiempo las peticiones de los seguidores de su novia y se presentó en redes. Esto marcó un antes y un después para la vida de la pareja, que posan en las redes de la influencer con (mucha) asiduidad e incluso nos contaron cómo fue la pedida de matrimonio, en alta mar y con un anillo diseñado por el propio Marco.

https://www.instagram.com/p/CCiem95CbOS/

Una publicación compartida por Lucía Bárcena(@luciabarcena)

“No tenía miedo a que dijera que no porque la habría dejado sola en alta mar. Todo pensado”, bromeaba el aristócrata en las redes de su futura mujer. Porque la boda está planeada para el 24 de julio, pero, como dicta el protocolo, la pareja va a celebrar una fiesta de pedida esta misma noche. ¿Vosotros no tuvisteis fiesta de pedida? Eso es porque no pertenecéis a la realeza, lo sentimos.

https://www.instagram.com/p/CMK9mEKAYOT/

Una publicación compartida por Lucía Bárcena(@luciabarcena)

Marco es un afamado jinete que comenzó a montar a caballo a los catorce años e incluso representó a España en la modalidad de salto de obstáculos durante cuatro años. Dejó la competición durante 9 años, debido a una lesión de su yegua pero reciéntemente regresaba a los circuitos con Lucía Bárenas, su amuleto, acompañándole desde las gradas. “Se puede vivir de los caballos, pero hay que ser muy bueno y yo soy un manta”, decía reciéntemente. Pero eso no es del todo cierto, ya que, cuando colgó las botas, se encontraba en el puesto 256 de España, estando ahora en el 141 después de conseguir la medalla de bronce en el Campeonato de España Jóvenes Jinetes y Clásicos, el último que ha disputado.

Lo suyo fue amor a primera vista pero, cuando se conocieron, Marco no sabía quién era Lucía porque el mundo de las redes sociales le era completamente ajeno. “Cuando Lucía me habló de su trabajó sentí admiración. Soy su fan número 1”, dijo en una ocasión, demostrando que, aunque no tuviese ni idea de Instagram y el mundo que se ha generado alrededor, sabe valorar el trabajo de su todavía novia.Lo que más me gusta de Lucía es que exista. La primera vez que la vi no podía pensar y me sigue pasando”, dice Marco sobre Lucía, con quien ya planea un futuro más allá de la boda, que podrían implicar el nacimiento de más de un niño. Lucía siempre ha querido tener familia numerosa y ya se plantea tener diez niños. Veremos si piensa lo mismo cuando tenga el primero…

https://www.instagram.com/p/CI_gqvkD7p2/

Una publicación compartida por Lucía Bárcena(@luciabarcena)

El confinamiento supuso un repunte en la popularidad de Lucía debido, en parte, por la presencia en redes de su futuro marido y sobre todo por su oferta de contenido de calidad. La joven no para de reinventarse y, además de su profesión de influencer, ha creado dos empresas: una de bañadores, Petra Swimwear, que dejó su actividad en 2019, y otra en la que ropa de invitada, Barey, que creó junto a Mar Reyes y de la que se ha desvinculado recientemente por falta de tiempo.

De su boda sabemos pocos detalles, porque la pareja los guarda celosamente. Sí que sabemos que será en Galicia, lugar natal de la novia, y que ambos ya tienen sus trajes. Mientras que Marco se pondrá en manos de la sastrería Absolute Bespoke (asegurando que no piensa cumplir los protocolos), el diseñador del vestido de Lucía es toda una incógnita, pero la influencer asegura que su vestido «Representa a la perfección mi definición de novia: sencillo y elegante».

No dudamos que esta boda será el evento del año, después de la boda de la hermana de Marco. Y nosotras te la contaremos.

Fuente: Leer Artículo Completo